Por obligación religiosa y moral, como también por motivos prácticos siempre es preferible el perdón.
La venganza siempre causa daño en el corazón. Por un aspecto psicológico y espiritual, vivir con la idea de venganza implica sentir y actuar con odio, que degrada la calidad de vida del vengador. Lo aleja de la paz y gozo interior que permite el perdón, privándolo de construir cosas hermosas en su vida, por mantenerse en la idea de destruir y perjudicar.
Además si todos escogieran venganza, terminas llegando a las matanzas (época de la venganza privada en el imperio romano). De allí no ha pasado gracias al perdón. Imagínate donde llegaríamos sin el.
¿Reloj digital o análogo?
Análogo es el que usa manecillas.